Puedes hacerles un regalo original eligiéndoles uno de los muchos desayunos a domicilio en Madrid. Porque ya sabes que los primeros días no son los mejores, es necesario mostrarles lo contrario, provocándoles una sonrisa de oreja a oreja cuando vean esta sorpresa tan especial.

Un desayuno personalizado para la vuelta al cole

Muchos niños patalean porque se les acabaron sus vacaciones. Seguramente, a más de un adulto le gustaría actuar así. Pero en nosotros está dar ejemplo a los más pequeños, sobre todo porque sabemos que regresar al trabajo después de un largo verano es bastante complicado.

Menos mal que podemos recurrir a un catering en desayunos con el fin de alegrarles el día a los más pequeños. Es normal que cueste arrancar nuevamente, por eso es preciso estimularles para hacerles ver que el cole es una buena experiencia. Tú vas a ser artífice de que tus pequeños disfruten desde el primer día.

¿Qué tienen los desayunos a domicilio que nos gustan tanto?

Antes que nada, y como bien sabemos por los médicos, el desayuno es la comida más importante del día. En él debemos ingerir los alimentos indicados para que nos llenemos de energía y aguantemos toda una jornada laboral, por difícil que se presente.

Es preciso transmitir a tus hijos la necesidad de llevar una adecuada alimentación, especialmente por las mañanas. Con la energía suficiente no habrá día malo, sino que todo se convertirá en experiencias que les traerán en el futuro muy buenos recuerdos.

Regalar un desayuno personalizado, con aquellas cosas que les gustan, además de incluirles alimentos con un aporte nutritivo, va a ser una sorpresa para tus hijos. Pero más gratamente la recibirán el primer día de clases, en su vuelta al cole.

La sorpresa que les darás

Solo imagínate su carita al despertar y, con seguridad, sus rostros de mal humor por dejar las vacaciones atrás. Pero, ¿qué sucederá cuando miren la mesa del desayuno y contemplen todos los manjares que les esperan? Ni los niños ni los adultos se resisten. Ya es un motivo para arrancarnos una sonrisa y sentirnos más positivos ante la jornada laboral.

Sin duda, abrirán sus ojitos creyendo que están soñando o, incluso, pensando si no será su cumpleaños. En el fondo, es una manera deliciosa de disfrutar cada día sin que haya un motivo para ello. En vez de celebrar siempre las fechas clave, ¿por qué no dedicarle un momento a esos días que se presentan menos positivos?

Está en nosotros levantarnos con el pie derecho para afrontar la jornada. Esta es una buena elección que podemos enseñar a los pequeños. Al ofrecerles un regalo personalizado en forma de desayuno, verán que cada día les puede deparar algo muy especial.

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