DESDE 1981 · DOS GENERACIONES · UNA MISMA FORMA DE HACER LAS COSAS
Quiénes somos
Hay cosas que cambian con el tiempo… y otras que merece la pena conservar.
En Desayunos Kubala somos la segunda generación de una empresa que nació en 1981. Han pasado muchos años, han cambiado las formas de hacer las cosas y nosotros también hemos evolucionado con ellas. Hemos incorporado nuevas ideas, nuevos procedimientos y todo aquello que creemos necesario para adaptarnos a los tiempos actuales.
Pero hay algo que no hemos querido cambiar nunca: nuestra forma de hacer las cosas.
Seguimos apostando por la elaboración tradicional, por los ingredientes de primera calidad y por preparar cada producto con el cariño y la dedicación que merece.
Nuestros productos se hornean antes de cada servicio porque creemos que los pequeños detalles son los que terminan haciendo especial una experiencia.

MÁS QUE DESAYUNOS
Lo que hacemos tiene un propósito
Pero si has llegado hasta aquí pensando que somos una pastelería tradicional que simplemente vende bollería y desayunos… probablemente este no sea el sitio que estás buscando.
Nosotros vendemos experiencias.
La experiencia de sorprender a alguien. La experiencia de decir “te quiero”, “te echo de menos”, “felicidades” o “gracias” sin necesidad de encontrar las palabras. La experiencia de celebrar el amor, la amistad, la familia y todas esas personas que hacen que nuestra vida sea un poquito más bonita. Llevamos años siendo testigos de miles de historias. Hemos acompañado nacimientos, bodas, aniversarios, reencuentros y, por supuesto, miles y miles de cumpleaños.
Y hemos aprendido algo durante todo este tiempo:
No romantizar un cumpleaños es perderse uno de los días más bonitos del año.
Porque, durante unas horas, parece que el mundo entero se pone de acuerdo para recordarte algo que a veces olvidamos en el día a día: por qué estás aquí, cuánto importas y lo mucho que significas para alguien. Y nosotros tenemos la suerte de formar parte de esos momentos.CADA PEDIDO CUENTA
Detrás hay una historia

Por eso, cuando alguien confía en nosotros para enviar un desayuno, no vemos simplemente un pedido que preparar y entregar.
Detrás de cada pedido hay una historia.
Hay alguien que está pensando en otra persona.
Hay una ilusión.
Hay una sorpresa que todavía no puede descubrirse.
Hay un “te quiero”, un “feliz cumpleaños”, un “buenos días” o un “estoy contigo”, aunque haya kilómetros de por medio.
Y esa historia merece nuestro respeto.
Para nosotros no sois un número de pedido.
Sois personas. Y detrás de cada una de vosotras hay alguien que ha confiado en nosotros para hacer feliz a otra persona.
Por eso ponemos tanto cuidado en cada desayuno, en cada detalle y, sobre todo, en cada entrega.
Y ahora, hablando personalmente…
Me encantaría deciros que somos perfectos. Que nunca nos equivocamos y que absolutamente todo sale siempre como estaba previsto. Pero no sería verdad.Somos humanos.
Y aunque ponemos todo nuestro cariño, nuestra experiencia y nuestra atención para que cada desayuno llegue exactamente como lo habíais imaginado, alguna vez podemos equivocarnos. Y quiero deciros algo muy importante: si alguna vez nos pasa contigo, no vamos a escondernos detrás de un teléfono, de un correo electrónico o de un “lo sentimos mucho”. Soy la persona que está detrás de esta empresa y, para mí, cada cliente que confía en nosotros merece ser tratado de tú a tú. Si algo no sale como debería, quiero saberlo. Quiero escucharte. Y, sobre todo, quiero solucionarlo. Porque después de tantos años hemos aprendido que equivocarse puede pasar. Lo que realmente importa es cómo respondes cuando ocurre. Y te aseguro una cosa: si algún día fallamos contigo, haremos todo lo que esté en nuestra mano para que termines sintiendo que has elegido bien al confiar en nosotros.NUESTRA MANERA DE ENTENDERLO
Repartimos algo más que comida
Porque podemos mejorar una receta, cambiar una presentación o incorporar nuevas ideas. Lo que nunca queremos perder es la ilusión con la que hacemos nuestro trabajo.
Quizás encuentres desayunos mejores. Quizás encuentres un packaging más moderno o más espectacular.
Pero hay algo que no encontrarás fácilmente:
la entrega con la que trabajamos y el amor que ponemos en cada paquete.
Llevamos muchos años aprendiendo que repartir un desayuno es mucho más que llevar comida de un lugar a otro. Es llevar una emoción. Es conseguir que alguien abra una puerta y sonría. Es hacer que una persona que está lejos se sienta un poquito más cerca. Es formar parte de un día importante. Y, en definitiva, es algo que nos encanta hacer:repartir felicidad.

Así que, si tienes una historia que celebrar, una sorpresa que preparar o simplemente alguien a quien quieres recordarle lo importante que es para ti…
Aquí estamos.
Y si quieres saber algo más sobre nosotros, pregúntanos. Será un placer contestarte.
Habla con nosotros →“La felicidad está hecha para ser compartida.”Pierre Corneille
Y para ayudarte a compartirla, puedes contar con Desayunos Kubala. ❤️
EL ORIGEN DE KUBALA
Ella también forma parte de nuestra historia ❤️

Esta es mi madre, hace más de 30 años, en la antigua Cafetería Kubala.
Si alguien tuvo algo que ver en que hoy exista esta empresa, es ella.
Hace 15 años, cuando estos productos ni siquiera existían, fue ella quien me dio una idea que acabaría convirtiéndose en una de las cosas que más nos representa: hacer un ramo de palmeras. Porque si de alguien he heredado la originalidad, la creatividad y esa forma de hacer las cosas diferentes, es de ella.
Pero hay algo que quizá no se ve en una foto como esta y que para mí es todavía más importante.
Durante años, se levantó conmigo, desinteresadamente, a las 4 de la mañana. Año tras año. Sin pedir nada a cambio. Hasta que llegó el momento en que pude contratar a alguien y ella dejó de acompañarme en esas madrugadas.
Hoy quiero hacerle este pequeño homenaje porque ahora que soy madre entiendo de una manera diferente todo lo que hizo por mí. Entiendo ese amor infinito que se tiene por un hijo y todo lo que una madre es capaz de hacer sin esperar nada a cambio.
Mamá, gracias por enseñarme mucho más que a trabajar. Gracias por enseñarme valores que hoy forman parte de esta empresa y de la persona que soy.
Porque si hay algo que tengo claro es que no quiero que nuestro trabajo consista solamente en regalar cosas. Quiero que regalemos momentos.
Y eso, en gran parte, también te lo debo a ti. ❤️
Gracias por ser parte del origen de Kubala.
